Verónica Santoyo

nutricionista

"Estudiar Nutrición
fue algo que tuve muy claro, mucho antes de llegar a la universidad"
Chica en la montaña

En 2006 llegue a la Uni con una ilusión inmensa de poder estar dentro de la carrera que había elegido y de un tema que me apasiona. Fueron 3 años de muchísima teoría y muy poca práctica, con profesores sin formación en el campo de la nutrición, ya que era una carrera relativamente nueva.

Cuando acabé la carrera, salí teniendo muy claro que lo que me habían enseñado no iba a ser mi forma de trabajar, no iba a ceñirme a realizar dietas una detrás de otra sin importar la individualización del paciente e indagar en sus hábitos de vida y alimentación. Por lo que, para conseguir esto, tenía que trabajar de manera independiente para poder conseguir no ser un centro más de pérdida de peso y recetas.

En 2009 abrí mi pequeña consulta de Nutrición, una habitación de 3*3 metros en la que he tenido la suerte de aprender con cada nuevo paciente.

Con eso no fue suficiente, me faltaba salir y explicarle al mundo que la nutrición no eran dietas. En 2011, comencé a realizar en farmacias campañas de salud y nutrición por la provincia de Alicante con Preventium Prevención de riesgos laborales S.A., hasta que las farmacias me pidieron que promocionara productos de adelgazamiento y suplementación. Milagros sin esfuerzo y aprendizaje en los que no creo.

antigua clinica nutricion
"Siempre me había gustado la parte de diagnóstico y laboratorio, comprender las patologías, conocer su clínica y complementar mi campo en nutrición"

En 2011 decidí estudiar Técnico de Laboratorio en Diagnóstico Clínico, esto me llevo a trabajar en el Centro Inmunológico de Alicante, diagnosticando patologías que después trabajaría en mi propia consulta.

Fue apasionante poder trabajar en 2 campos que me encantaban y podía complementar entre ellos. Pero también fue agotador, era prácticamente nómada: viajes Alicante a las 6 de la mañana, bolsa del almuerzo, la comida, vuelta a la consulta a las 3 de la tarde y a las 9 de la noche al gym. Apenas me quedaba tiempo para mí y mi familia. No podía seguir mucho más tiempo así, tenía que elegir entre mi pequeña consulta de Nutrición o el Laboratorio.

Evidentemente, aunque fue difícil, la nutrición había sido mi primera elección y lo siguió siendo en ese momento. Sabia que implicaba más riesgos el ser autónoma y mantener un negocio, pero eso también me daba la posibilidad de trabajar como realmente quería en un campo que me apasiona y que no te da opción al aburrimiento, en el que la actualización es constante e inevitable.

nutricionista corriendo por montaña

"Al ser una apasionada de la naturaleza y corredora de montaña, pensé que mi primer paso sería especializarme en Nutrición Deportiva"

No creo que como profesional sanitario pueda detenerme en un solo campo, ya que si queremos individualizar nuestro trabajo, incluso los deportistas, pueden presentar diversas patologías a tener en cuenta en su nutrición. Por lo que la actualización en Nutrición es esencial

La decisión estaba clara, en 2014 realicé el Postgrado de Experto Universitario en Nutrición Deportiva en la UNIR.

Como nutricionista doy muchísima importancia a la salud intestinal, para comprender muchas patologías, saber cómo abordarlas y conocer que puede estar influyendo en el estado de salud del paciente. Mi formación debía continuar, ampliar mi campo de trabajo más allá de patologías con las que trabajo en consulta. ¿Qué pasa con esos pacientes que tienen hábitos totalmente saludables, pero presentan lesiones constantes, malas digestiones, analíticas preocupantes…? ¿Cómo es su salud intestinal?

Especializarme en Patología digestiva fue el siguiente paso. Este tipo de patologías son muy recurrentes debido a nuestro estilo de vida, hábitos alimentarios, entrenamientos excesivos o mal estructurados, fármacos, estrés…  Son factores que afectan a la asimilación de nutrientes y a una buena gestión de nuestra nutrición.

estreñimiento en la mujer
estres + lesiones = 2019, un mal año

En 2019, tuve una lesión de tobillo en la montaña: artritis post-traumática, con edema óseo y tenosinovitis de los flexores de los dedos… 

No está mal, ¿verdad?

Estaba pasando un mal momento, mi abuelo sufrió un ictus y paso 2 semanas hospitalizado. Mi alimentación no era muy buena, era poco variada e insuficiente por el estrés que acumulaba en ese momento. Los entrenamientos eran ir rápido a correr y desahogar lo que pudiera. Evidentemente paso lo que tenía que pasar. Mi cuerpo respondió.

Ya no tenia nada que me ayudará a desahogarme, mi libertad se había esfumado, ya no podía correr, ni caminar, ni salir con la bici a la montaña, ni siquiera levantarme de la silla para recibir a mis pacientes. Primero mi abuelo y ahora esto… ¿Y ahora qué? Evidentemente, como cualquier ser humano en situaciones de duelo y batalla, me viene a bajo.

Intenté mejorar mi alimentación, pero la lesión estaba hundiendo mi estado de animo.

Como no se estarme quieta… necesitaba buscar soluciones, eso no podía quedar así. Busqué y busqué, y encontré!!! Empecé a trabajar mi lesión con María Jesús Coll fisioterapeuta deportiva y con Salva Gil Entrenador-Readaptador y retomé mis hábitos de alimentación.

Fue un año para parar, pensar y aprender. Tanto tiempo para pensar, eso tenía que llevarme a algún lado.

Siempre he pensado que la psicología es clave en todos los procesos patológicos, nuestras emociones afectan a un nivel que no comprendemos. Tenemos un tabú irracional con la psicología, ser mentalmente estables, no es malo, es clave para nuestra calidad de vida y relaciones sociales. La forma de alimentamos es prácticamente emocional (como llego del trabajo, la pelea con un compañero o pareja, celebraciones, presión social y publicitaria, premios…). Nuestra cultura tiene una relación alimentación-emoción muy potente, algo que vemos en consulta a diario.

Quien no ha dicho: “para un día que nos juntamos…”, “voy al gym para comerme…”, “hoy he tenido un mal día, me merezco…” Todo esto es alimentación emocional.

Ya habéis visto que hasta los profesionales somos humanos, como nutricionista no supe alimentarme, como corredora no supe entrenar y como persona me vine abajo.

Ese tipo de alimentación emocional y mala práctica deportiva, junto con el estrés, comidas rápidas, trabajo, familia, etc., que vemos día tras día en consulta y que ahora estaba sufriendo en mis carnes, es lo que hizo saltar la chispa. Era el momento!

Ahora, más de 10 años después desde que abrí esa pequeña consulta de 3*3, el sueño de poder realizar un trabajo enfocado e individualizado para el paciente con un equipo interdisciplinar se ha hecho realidad. Hemos podido ampliar e integrar los servicios de Nutrición, Psicología y Entrenamiento con dos grandes compañeras y profesionales.

Comienza un nuevo proyecto y espero que un largo camino.

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